lunes, 8 de abril de 2013

Reseña: Bloodlines (Richelle Mead)

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Sydney es una alquimista, parte de un grupo de humanos versados en magia que sirven como puente entre el mundo de los humanos y los vampiros. Ellos protegen los secretos de los vampiros - y las vidas de los humanos. Cuando Sydney es sacada de su cama en medio de la noche, al principio piensa que va a seguir siendo castigada por su complicada alianza con la dhampir Rose Hathaway. Pero lo que ocurre es mucho peor. Jill Dragomir - la hermana de la reina Moroi Lissa Dragomir- está en peligro de muerte, y los Moroi deben esconderla.Para evitar una guerra civil, Sydney es llamada para actuar como la guardiana y protectora de Jill, actuando como su compañera de habitación en el último lugar en el que alguien pensaría encontrar un miembro de la realeza vampirica - un internado en Palm Springs, California. Pero en lugar de emcontrar seguridad en la preparatoria Amberwood, Sydney descubre que el drama está apenas comenzando.



Siempre he sido muy fanática de Richelle Mead, especialmente de Vampire Academy, por lo cual era un crimen que aún no hubiera leído el spin-off de una de mis series favoritas. No tengo perdón. Por eso la noche del sábado acabé con ojeras, me lo leí completo ya que no podía irme a dormir sin acabarlo, me mantuvo atrapada hasta las cinco de la madrugada así que agradezco que sea fin de semana o no me imagino cuánta cafeína tendría que haber tomado para mantenerme despierta.

Todo comienza cuando Sydney Sage tiene la oportunidad de limpiar su nombre acudiendo a una importante misión, proteger a la princesa Jill dentro de una academia humana, hasta que los problemas políticos se solucionaran.

La historia nos adentra dentro de la cabeza de Sydney, a la cual ya la conocíamos desde VA. Siempre me agradó mucho, pero hasta entonces había tenido la oportunidad de conocerla mejor. Gracias a ella conoceremos un poco mejor qué son los alquimistas, cómo piensan, se instruyen y viven. Ella es muy centrada, analítica e inteligente, en otras circunstancias habría pensado que es un intento de chica perfecta, pero no es así, tiene un gran revoltijo interior guiado por la forma en que fue criada. Descubrimos que sus problemas, mostrados muy superficialmente en Vampire Academy, son en realidad más graves de lo que aparentaban, su padre es muy estricto, y a eso se le suman los problemas de sus hermanas. Es triste, me sentí realmente conmovida.

Adrián continua siendo un sexy moroi, los que leyeron VA lo conocen, pero ahora se desarrollara en un rol más importante. Al igual que Eddie, el cual ya le teníamos aprecio (y si no le tienen, se lo tendrán en cuanto lean la primera saga).

Un personaje interesante es Jill, sus líos de adolescente se me hicieron muy molestos al principio, pero la fui aceptando y me encontré a mi misma comprendiendo su situación y sus motivos, al punto de que conseguí llevarme bien con ella, en realidad nunca le presté mayor importancia en VA, pero en esta serie adquiere un mayor protagonismo, lo que me obligaba a toparme con ella en cada capítulo hasta que finalmente pude entenderla.

Y como siempre me encanta formar parejas, ahora no soy solo fan del Rose x Dimitri, Lissa x Christian (de VA), sino que también del Sydney x Adrian y el Eddie x Jill. Aunque en este libro hizo falta algo más de romance, no me quejo. Pero ahora que tengo mis parejas definidas espero poder verlas en acción en el siguiente libro.

Puedo añadir que se me hizo muy tierno ese problema de Sydney para entender indirectas o relacionarse con la gente, debido a su entrenamiento en casa que evitó que hiciera mucha interacción social. Ella es muy inteligente y es menos impulsiva que las otras protagonistas de Mead, pero no por eso menos valiente. A pesar que tiene lo que se podría llamar un estigma, repele a los vampiros por que así fue criada, los alquimistas no los ven como "personas", pero ella sí. A lo largo del libro nos topamos con muchas situaciones en las cuales Sage enfrenta ese miedo.

Y todo eso va envuelto en un contexto social en el cual, los humanos sin querer se están entrometiendo en el mundo de los alquimistas. (Si quieren saber más, lean, porque no daré spoilers).

Respecto a la relación que tiene VA con Bloodlines, quizás no sea necesario leer la saga antes que el spin-off, aunque no puedo dar un juicio muy verídico ya que yo leí todo en orden, sin embargo puedo garantizar que esto no es una continuación en estricto rigor, a pesar de estar ambientado en el mismo universo, tiempo después de lo ocurrido en los otros libros. Bloodlines nos da a conocer un argumento casi casi completamente nuevo, con las mismas bases y distinta trama. Al menos esa es mi opinión. La única advertencia es que, si lees este spin-off antes que VA, te darás mucho spoiler sobre lo que ocurre en la historia contada por Rose, así que te recomiendo que la leas a ella primero, y luego vengas a ver qué tiene Sydney para contar.

En general me gustó mucho, la línea argumental quedó muy buena, aunque al principio me sentí algo nostálgica, ya que no era Rose la narradora y me costó tomar el hilo, a pesar de eso Sydney logró conquistarme. No compensa la falta, no la puede reemplazar, esa no es su finalidad. Ella me cuenta algo nuevo y quiero oírla a ella contándome lo ocurrido, ahora es su historia. Y para ser honesta, me ha gustado mucho su forma de ver las cosas y la manera en que afronta todo lo que se le viene.


4.5/5




-¿Brillante?, ¿Crees que soy brillante?- extendio sus manos al cielo- ¿Mundo, escuchaste eso?, Sage dice que soy brillante!
~Adrián Ivashcov.  Bloodlines (Richelle Mead)


-Toma muchos intentos para que llegues a la perfección.- Él hizo una pausa para reconsiderar eso. -Bien, excepto por mis padres, ellos lo lograron al primer intento. 

~Adrián Ivashcov. Bloodlines (Richelle Mead).





Richelle Mead nació en Michigan y ahora vive Kirkland (un suburbio de Seattle) Washington. Ella tiene tres grados (licenciaturas):. Una licenciatura en Estudios Generales de la Universidad de Michigan, una maestría de religión comparativa de la Universidad de Western Michigan, y una Maestría en Docencia de la Universidad de Washington. Su grado de enseñanza la llevó a convertirse en un maestro de octavo grado en los suburbios de Seattle, donde impartió clases de estudios sociales e Inglés. Continuó escribiendo en su tiempo libre, hasta que vendió su primera novela, Blues Succubus. Después de dejar su trabajo y dedicarse a escribir a tiempo completo, sus otros libros le siguieron rápidamente.

6 comentarios:

  1. yo no me he leido nada de ella pero la anotare:D

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  2. Konichiwa Yami,
    Suena bastante interesante. Con vampiros y todo! No conozco la autora, pero el libro se ve bueno.

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  3. Tampoco he leído nada de ella, pero promete ;) Gracias por la reseña. Besos

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  4. Hola preciosa, te he dejado un premio en mi blog :) http://typewriter-notes.blogspot.com/2013/05/blog-vblog-sos-buscamos-madrina-nuevos.html

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  5. Le tengo muchísimas ganas a este libro. Ya me leí Vampire Academy y me gustó mucho, así que seguro que la autora no me decepcionada nada, pero creía que no estaban los libros en español todavía.
    ¡Nos leemos! Un beso :)

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  6. He leído VA, pero me había dado un poco de flojera leer el spin-off, además porque yo siempre había querido que Rose y Adrián terminen juntos. Me gustó bastante la reseña, prometo que la leeré.
    Saludos~

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